Este jueves 3 de enero empieza huelga indefinida en la fabrica de  Cacaolat, huelga convocada por el Comité de Empresa por mandato de l@s trabajador@s.

Para entender los motivos de esta huelga nos debemos remontar al 2017 donde en plena negociación del actual convenio, la Empresa presentó una modificación sustancial de las condiciones de trabajo (art. 41 estatuto de los trabajadores) en un acto de mala fe en la negociación de convenio, afectando a la jornada de trabajo, el criterio de la sección sindical CGT era que se debía negociar junto al convenio y no imponerse en un periodo de consultas paralelo. El Comité tras una tenso periodo de consultas y asambleas, presentó a los trabajadores en asamblea un preacuerdo resultado de la negociación en el periodo de consultas, en unas votaciones polémicas donde solo se dejó votar a los trabajadores que estaban en la lista de afectados en aquel momento, obviando que este acuerdo afectaba a más plantilla, dado que dejaba bien claro el escrito que se incorporaría al convenio en negociación, afectando a la práctica a todos los trabajadores un cuarto turno y un futuro quinto turno según necesidades, desde CGT Cacaolat entendimos que la propuesta era claramente insuficiente y como repulsa al proceso utilizado, pidió el voto que NO de los trabajadores a los que el Comité dejo votar (actualmente el Comité lo forman 2 Delegados CGT, 2 USOC, 2 UGT y 3 CCOO), ganando el SÍ por un estrecho margen de 4 votos.

Una vez incorporado al Convenio en este 2018 se nos aplicó un calendario laboral para operaciones, donde conciliar la vida laboral y familiar resulta una utopía empeorándose el del 2017 y para este 2019 la Dirección nos plantea un empeoramiento mayor, algunos ejemplos son aumento de las jornadas de 12 horas (no solo en los fines de semana que ya se trabaja a turnos de 12h), partición de los días de vacaciones de los trabajadores en más de tres partes, no cumplir con el compromiso que dio la Empresa de no trabajar los fines de semana en periodo de verano mientras trabajemos a 4 turnos (se nos propone seguir produciendo a 4 turnos), un extraño acuerdo para que se realicen más horas extraordinarias, más jornada anual, anunció que se seguirá haciendo uso sistemáticamente de la flexibilidad, departamentos como por ejemplo el de mantenimiento que a día hoy no saben los trabajadores si trabajaran a 2, 3, 4 o a 5 turnos etc.

Un libre albedrío en una Empresa Multinacional, sancionada en varias ocasiones por no cumplir en Prevención de Riesgos Laborales, donde una Evaluación de Riesgos Psicosociales realizada 2016 dio un resultado 91,5% de trabajadores en la situación Más Desfavorable en el apartado de Ritmos de Trabajo para toda la Empresa y para la plantilla más afectada por los calendarios del 2019 los resultados fueron “de alerta roja” en todos los conceptos del estudio, no realizando la Dirección ninguna actuación para mejorarlo.

Una Dirección reaccionaria y represiva la de Cacaolat, tenemos el caso reciente de represión del compañero Alex despedido después de 19 años de trabajo que provocó una ola de indignación popular y del sindicato CGT del que es miembro, donde la justicia a dicho que se vulneraron los derechos fundamentales del compañero y calificó como muy grave la actuación de la Empresa, en el día a día nos encontramos con más casos de maltrato con continuas amenazas hacia los trabajadores que no se visualizan tanto, pero que sufrimos toda la plantilla.

Una Dirección que con estas maniobras de explotación laboral aplica unos turnos maquiavélicos para no incorporar más turnos de trabajo que generarían más empleo, una demanda es la ampliación de plantilla que estamos cansados de reclamar.

Ante esta situación los trabajadores de Cacaolat hemos dicho BASTA, basta ya de trileros y engaños, queremos que se cumplan los compromisos que se tomaron en la realización del calendario en el 2017 no vamos a aguantar más y por tanto hemos decidido parar la producción a partir del día 3 de enero.

CGT CACAOLAT

Los trabajadores tienen que aprender que su poder no esta en la fuerza de su voto, sino en su capacidad de parar la producción