CACAOLAT ¡Culpable de represión!

Desde la CGT Barcelonès Nord queremos agradecer a todas la solidaridad mostrada con el compañero Alex y reconocer a todas el apoyo mostrado en la participación en los actos y acciones que han tenido lugar en repulsa durante la represión ejercida por Cacaolat.

El Juzgado de lo social nº13 de Barcelona nos da la razón íntegramente en la demanda interpuesta por el compañero Alex, y declara LA NULIDAD DEL DESPIDO POR VULNERACION DE DERECHO FUNDAMENTAL, Y CONDENA al Grupo Cacaolat S.L. A READMITIR a Alex, a DAÑOS Y PERJUCIOS y a abonarle los salarios dejados de percibir des del pasado 23 de febrero, fecha del despido.

Lo decíamos la CGT, los trabajadores de Cacaolat, la sociedad civil, el Ayuntamiento de Santa Coloma, entidades, plataformas y sindicatos de clase. Lo decimos todas las gentes de bien, que ante la REPRESIÓN que ejerce la Dirección de Cacaolat sobre los trabajadores, dicen ¡BASTA! Ahora también el estamento jurídico os lo está diciendo. Estáis rebasando todos los límites.

A Alex lo despidieron después de 19 años de trabajo en la fábrica, como represalia por su defensa y representación de los derechos e intereses de los trabajadores. El despido también buscaba dejar bien claro al resto de trabajadores que cualquier acto en defensa de los derechos y libertades de los trabajadores de Cacaolat seria castigado con la misma dureza. Ahora tienen un problema. Y no solo lo tiene la Dirección, también lo tiene un Comité de Empresa en que los sindicatos que ostentan la mayoría no han querido, ni sabido estar a la altura. Sentimos profunda vergüenza ante la falta total, ya no de empatía con otro trabajador, si no además con un excompañero del Comité. CCOO, UGT y USOC han demostrado que ni saben ni quieren representar a los trabajadores, algo que por desgracia no nos sorprende.

La Dirección ha anunciado que recurrirá la sentencia, aunque de momento tiene que acatar el fallo y readmitir al compañero, con todos sus derechos anteriores al represivo despido.

En un acto de soberbia han optado por darle de alta en la empresa y seguir remunerando el salario como le obliga la ley, pero sin querer que el compañero vaya a trabajar. Se permiten el lujo de pagar a un trabajador el salario con total normalidad sin ejercer su labor.

Se lo pueden permitir al mismo tiempo que dicen que no pueden pagar más, que necesitan flexibilidades, turnos de sobreesfuerzo con compensaciones ínfimas, múltiples horas extraordinarias a precio de saldo (debido al exceso de estas la empresa ha llegado a ser sancionada). La patronal demuestra así la existencia de plusvalías desorbitadas que consiguen con nuestro trabajo, utilizando nuestro esfuerzo, tiempo y dinero para reprimirnos. Mientras desoyen las peticiones de CGTCacaolat de ampliación de plantilla, amenazan con restructuraciones, manteniendo a la plantilla cada vez más en precario.

¡No quieren la presencia del compañero Alex! Los que le conocemos, sabemos que ha dado la cara y ha estado enfrente ante cualquier injusticia.

A la Dirección de Cacaolat decirle que rectificar es de sabios, no volváis a dañar vuestra imagen, dejar de retrataros como personas que no respetan las libertades y derechos fundamentales.

Este triunfo sindical de Alex y de la CGT, es para todos, y todos nos tenemos que sentir orgullosos. Orgulloso el sindicado, orgullosa la abogada de Alex del Colectivo AIDE, orgullosas las plataformas, colectivos y sindicatos de clase, en especial medida los que han demostrado transversalmente mediante su ayuda que ¡Ante la represión solo hay un camino, el apoyo mutuo!

Esta victoria demuestra que la solidaridad es nuestra mejor arma, que la lucha, sigue y marca el camino.

¡SI NOS TOCAN A UNO,

NOS TOCAN A TODOS!